En resumen: Los muros de piedra no tienen barrera contra el agua del terreno y empeoran cuando se tapan con cemento o pintura plástica. Se tratan con barrera química adaptada a muros gruesos y con revocos de cal o de saneamiento que dejan respirar la piedra.
Muchas casas de pueblo de Asturias y León tienen muros de piedra de 50 o 60 centímetros. Aguantan siglos, pero tienen una debilidad: no tienen ninguna barrera contra el agua del terreno.
Cómo funcionaba antes
Un muro de piedra con mortero de cal se moja por abajo y se seca por las dos caras. Respira. Durante siglos ese equilibrio funcionó razonablemente bien.
El error más frecuente
En reformas de los años 70 y 80 se taparon muchos de esos muros con revoco de cemento y pinturas plásticas. El cemento es mucho menos transpirable: el agua ya no sale por la cara del muro y sube más alto. Resultado: manchas a más de un metro, salitre y revoco que se despega en placas.
Cómo lo tratamos
- Medir la humedad a distintas alturas.
- Retirar el revoco de cemento dañado.
- Barrera química adaptada a muros gruesos y heterogéneos, con más puntos de inyección.
- Revoco de cal o mortero de saneamiento que deje respirar la piedra.
- Pintura transpirable (al silicato o a la cal), nunca plástica.
Revisa también el exterior
En casas de pueblo, el terreno pegado al muro, los canalones que vierten al pie de la fachada y las aceras de cemento que no dejan evaporar el agua empeoran mucho la humedad. A veces separar el terreno del muro y dar salida al agua de lluvia es la mitad de la solución.
Lo vemos a menudo en Siero, Ponferrada y León. Más sobre el tema en humedad en viviendas antiguas.
Preguntas frecuentes
¿Hay que quitar todo el revoco de cemento?
Al menos el que está dañado y con sales, hasta algo por encima de la mancha. Lo ideal es sustituirlo por cal o mortero de saneamiento.
¿Se puede dejar la piedra vista por dentro?
Sí, si la piedra está sana y se trata la humedad. Una piedra vista bien rejuntada con cal respira mejor que un revoco de cemento.
¿Tarda más en secar un muro de piedra?
Sí. Por su grosor y masa, puede tardar meses en perder la humedad acumulada tras el tratamiento.
¿Influye el terreno exterior?
Mucho. Tierra pegada al muro, canalones que vierten al pie de fachada o aceras sin pendiente aumentan el agua que absorbe la base.


